Ocho años, millones de kilómetros de experiencia en condiciones reales e innumerables aprendizajes se traducen ahora en una mayor autonomía y productividad en los nuevos camiones eléctricos de gran tonelaje y de última generación de Volvo.
"Seguir a los demás nunca ha formado parte del ADN de Volvo", afirma Jonas Odermalm, responsable de Estrategia de producto de Volvo Trucks, al referirse a la decisión de lanzar camiones eléctricos hace ocho años.
Los primeros camiones totalmente eléctricos Volvo se entregaron a los clientes en 2018 y entraron en producción en serie un año después. Desde entonces, Volvo ha ampliado progresivamente su oferta: Actualmente, cuenta con la gama de camiones más amplia del mercado, con ocho modelos diferentes y sucesivas generaciones de baterías en funcionamiento.
Sin embargo, el aprendizaje ha ido mucho más allá de la ingeniería. "No se trata solo de desarrollar un camión eléctrico", afirma Jonas. "También tiene que ver con todo lo que lo rodea: la venta de camiones eléctricos, la distribución de refacciones, la preparación de los talleres, las soluciones de carga, los sistemas de garantía, los valores residuales y la colaboración con compradores de vehículos de transporte y carroceros".
Desde que lanzó sus camiones eléctricos, Volvo ha aprendido que la electrificación no se resuelve solo con la autonomía. Dado que las operaciones se extienden más allá de la ciudad hacia rutas regionales y de larga distancia, las flotas deben tener en cuenta también la planificación de rutas, el acceso a puntos de carga y la gestión energética.
Todos estos factores han llevado a Volvo a pensar más allá del propio camión. Desarrollar servicios que ayuden a los conductores y a los administradores de flotas, a la vez que mejoran la productividad. El resultado es un planteamiento más integral de la electrificación, centrado en garantizar que los camiones eléctricos funcionen de manera eficiente en las operaciones reales de las flotas.
La decisión de Volvo de liderar la electrificación en lugar de esperar y observar fue deliberada. Impulsar la transformación y situarse a la vanguardia del desarrollo es parte del perfil general de Volvo Trucks.
"El riesgo de no estar a la vanguardia sería demasiado grande", afirma Jonas. "Decidimos impulsar el cambio hacia la electromovilidad porque estábamos convencidos de que aprenderíamos mucho en materia de tecnología, desarrollando las soluciones adecuadas para diferentes aplicaciones, y también como empresa. Gracias a la colaboración con nuestros clientes y la sociedad, también hemos avanzado más rápido en pos de un transporte más ecológico".
Ya en 2010, Volvo comenzó a explorar la posibilidad de utilizar la tecnología híbrida en camiones de residuos y autobuses. Pronto quedó claro que los vehículos totalmente eléctricos eran una opción viable para el reparto urbano y la recolección de residuos.
"Los camiones de residuos recorren distancias cortas, transportan cargas relativamente más ligeras y regresan a su base", añade Jonas. "La tecnología estaba lo suficientemente avanzada como para permitir trabajar todo el día y recargar la batería en la base, así que empezamos por ahí".
Desde entonces, Volvo ha seguido aplicando la estrategia de "plataforma de lanzamiento", comenzando por los ámbitos en los que la electricidad tiene más sentido y mejorando la tecnología al ritmo de los vertiginosos avances. Además de ampliar la gama de aplicaciones, productos y mercados, e invertir en conocimiento y participación en el mercado. Los nuevos Volvo FH, FH Aero, FM y FMX Electric son el resultado de muchos años de aprendizaje y experiencia; además, combinan una mayor autonomía con una recarga más rápida y una mayor capacidad de carga útil para impulsar la productividad.
"Empezamos por mercados que mostraban interés por la electromovilidad, la infraestructura de carga y la electricidad renovable", afirma Jonas. "Por lo tanto, la estrategia consistía en crecer al ritmo de la tecnología y la demanda". Para Jonas, el éxito y el interés del mercado por los vehículos eléctricos han superado sus expectativas. "En 2019, no pensábamos que habríamos vendido camiones eléctricos en 50 mercados. Es muy superior a lo previsto", añade.
Al mismo tiempo, el progreso en materia de electrificación se ha ralentizado en los últimos años. "En 2020, todo el sector tenía la sensación de que las cosas iban a avanzar rápidamente", explica Jonas. "Pero la pandemia, las guerras, los cambios políticos y la inestabilidad financiera han frenado el proceso".
A pesar de ello, la estrategia de Volvo se mantiene sin cambios. "La electrificación es una piedra angular en nuestro camino hacia las cero emisiones", añade Jonas. "Hace entre cinco y siete años, se trataba de generar impulso. Ahora se trata de eficiencia y velocidad".
Esta experiencia ha marcado el enfoque actual de Volvo respecto a la electrificación: no se trata de un cambio tecnológico puntual, sino de una transición operativa a largo plazo para los clientes y la sociedad en general, en aras de un transporte más responsable con el medioambiente.
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